Casablanca ha sido y será siempre, un valle privilegiado por su clima fresco. Este Valle tiene una influencia directa con la corriente Humboldt, corriente de origen antártico, que modera dramáticamente las temperaturas. Las uvas de clima frio, por lo general, tienen una mayor acidez, un carácter frutal más fresco, un grado alcohólico menor y una mayor fuerza aromática lo que, en su conjunto, tiende a crear un estilo de vinos específico. La lenta maduración tiene que ver en esto, pero también está el hecho de que no cualquier variedad puede madurar en Casablanca o, a lo menos, no cualquiera puede madurar bien.
Casablanca poco a poco ha ido convirtiéndose en un valle ejemplo para la nueva viticultura del nuevo mundo y al ser un valle que nace que nace a fines de los 80 ha podido incorporar todas las últimas técnicas de la viticultura moderna.
Sistema de riego: Todo el valle cuenta con sistema de riego por goteo, que permite regar de manera diferenciada a cada cepa con un uso eficiente de agua, que a la vez permite cuidar el preciado recurso del agua. Casablanca es un valle sin río, lo cual la gran mayoría de las viñas son regadas con aguas de pozo profundo. Esto hace que cada vez más agricultores del valle, estén comprometidos en el uso responsable del agua.
Estaciones Meteorológicas: Casablanca cuenta con una de las redes de estaciones meteorológicas más extensa del país, pudiendo cubrir alrededor de 200 has de viña por estación, lo que ayuda enormemente a la toma de decisiones en distintos tipos de eventos climáticos, como por ejemplo el control de heladas.
Diversidad de suelos: En Casablanca encontramos diversos tipos de suelos , franco, arenoso, arcilloso, maicillo, suelo pobres en materia orgánica ideales para producir vinos con poca vigorosidad , que entregan producciones más reducidas pero con mayor concentración, es decir uva de mejor calidad.
La mayoría de los proyectos han evaluado sus suelos a través de calicatas para ver la calidad de estos y determinar la mejor cepa para ese terroir determinado.
|
|